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Redes perineuronales para la buena memoria

La red perineuronal es una estructura que protege a los circuitos neuronales del cerebro. En épocas recientes está siendo investigada por su potencial importancia en la memoria.

Las redes perineuronales no son nervios

La red perineuronal es una matriz estructural que se parece al cartílago formada por colágeno y proteínas que organizan la estructura como laminina y fibronectina. También tiene compuestos que se usan para regenerar tejido como hialurónico y proteoglicanos de sulfato de condroitina. La formamos desde los primeros años de vida, para ayudar a reforzar, proteger y consolidar las conexiones entre las neuronas. Después, la red se mantiene toda la vida.

Esta red tiene un papel importante para la vida de las neuronas. Por esa razón se denomina “peri”-neuronal. Contribuye a que los circuitos neuronales sean estables proporcionando un “armazón” estructural que rodea a los circuitos de las neuronas. Podría imaginarse como un andamiaje que permite reforzar y mantener las conexiones entre las neuronas para la memoria, el aprendizaje y la actividad cognitiva.

Si la “red cartilaginosa” está defectuosa se puede promover la aparición de algunas enfermedades neurológicas. De hecho se sabe que en enfermedades como el Alzheimer, la epilepsia, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el autismo y las adicciones se observan defectos en la red perineuronal.

Reparar la red perineuronal y mejorar la memoria

Actualmente se está investigando de qué manera se puede intervenir en la optimización de la estructura de esta red para aliviar algunas enfermedades del cerebro. Los científicos consideran que la mejora en la red perineuronal podría prevenir, o incluso revertir, la pérdida de la capacidad retentiva y memorística que puede ocurrir al envejecer.
En este sentido, un reciente trabajo efectuado en Reino Unido ha utilizado ratones envejecidos que tenían menos facultades para adquirir información nueva. Observaron que la red perineuronal estaba también afectada. En paralelo, generaron un grupo de ratones más jóvenes a los que indujeron una deformación en esta red para emular lo que ocurría en los ratones más viejos. Observaron que, en consecuencia, los ratones jóvenes con la red perineuronal afectada reducían su capacidad de aprendizaje y perdían la memoria de manera similar a los ratones viejos.

Por otra parte, cuando recuperaban la salud de la red perineuronal añadiendo los componentes que faltaban volvían a conseguir ratones con mejor memoria, e incluso recuperaban la capacidad cognitiva en aquellos más longevos.

Con estos resultados sorprendentes llegaron a la conclusión de que las neuronas no son las únicas que se necesitan para la actividad mental sino que tienen que venir acompañadas de una buena red perineuronal.

Con estos resultados los científicos llegaron a la conclusión de que se puede restaurar el déficit cognitivo cuando se recupera la salud de la red perineuronal defectuosa.

¿La dieta influye?

Uno de las características interesantes de la red perineuronal es que participa en el metabolismo de la glucosa, lo cual es esencial para que las células (incluidas las neuronas) se alimenten. Por consiguiente, se considera que el tipo de alimentación podría influir en la salud de esta red.

En algunos experimentos para investigar esta posibilidad se recurrió una vez más a los sufridos ratones. En los análisis con ratones que seguían una dieta rica en grasas saturadas de tipo obesogénico que aumenta el riesgo de obesidad. En estos ratones, se observó que seguir la dieta rica en grasas saturadas provocaba anomalías en la red perineuronal en algunas zonas del cerebro relacionadas con el apetito y el alimento.

Lo más curioso era que tan solo se veían afectadas las hembras y no los machos, indicativo de que las hormonas sexuales femeninas están influyendo en que la dieta rica en grasas afecte a la red perineuronal en los centros del apetito y la alimentación. Sin embargo, otras zonas del cerebro no estaban afectadas.

En otro estudio complementario se suministraron dietas obesogénicas ricas en grasas y azúcares en ratones jóvenes (equivalente a la adolescencia). Se observó que de adultos, tanto machos como hembras, estos ratones tenían alteradas parte de la red neuronal en algunas zonas del cerebro relacionadas con la gestión del apetito y de la memoria.

Por consiguiente, parece que la dieta poco saludable con grasas saturadas y azúcares puede tener un efecto negativo en el desarrollo de la red perineuronal que afecta a los centros del cerebro gestores del apetito y algunos aspectos de la memoria. Ahora habrá que comprobar si el efecto es parecido en el cerebro humano, aunque todo indica que exista una correlación, ya que la composición de esta red protectora de las neuronas del cerebro es similar.

¿Tratamientos con condroitín sulfato para la memoria?

El siguiente paso es confirmar en los humanos que la reparación de la red perineuronal puede contribuir a mejorar o preservar la memoria. Para ello, los expertos proponen la creación de un fármaco que contenga regeneradores para esa estructura cartilaginosa como el condroitín sulfato y otras moléculas que forman parte de este armazón protector de las neuronas.

Lo más importante es comprobar la eficacia de tratamientos regeneradores de la red perineuronal en las personas con neuropatologías tipo Alzhéimer o en personas con lesiones en la médula espinal. Mientras llegan los tratamientos, seguir una dieta neurosaludable de tipo mediterráneo es una forma de contribuir a que esta red de soporte se preserve.

Este artículo ha sido elaborado gracias a la solicitud de Héctor que me escribió interesándose por esta información. Gracias Héctor, espero que el artículo te haya resultado interesante.

Un afectuoso saludo a tod@s.

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